C/ de la Indústria, 182, 08912 Badalona, Barcelona
📞933 87 42 30
El Bar Vélez Rubio es solo para personas entendidas. No esperes lujos ni avances del siglo XXI, está anclado en los 70.
Fuimos a probar los callos picantes. Son picantes de verdad. Pedro, el propietario, nos explica que usa Chile Habanero, Chile Africano y Guindilla Riojana.
Vinimos un sábado con Gutixoc y Simbad&74 de Foro Harley, pero casualmente estaba cerrado por ser fiestas navideñas, así que hoy vengo solo de exploración.
Lo primero que impacta es que al pedir los callos, todo el bar se revoluciona. De repente te indican donde está la farmacia más cercana.
Pedro ya avisa que son muy picantes y que solo son para entendidos.
Le explicamos que venimos recomendados por los callos. Sigue el rumor en el bar, alguien quiere morir.
Nos prepara una mesa ya que el bar es pequeño y está muy concurrido. La parroquia es fija, la mayoría y son jubilados con sus costumbres.
Seguimos con nuestro plan, aunque tiene platos de todo tipo, huevos con jamón, morcilla, carne en salsa, habas a la catalana y algún jamón de los buenos, otro día iremos a probarlo. Hoy queríamos centrarnos en los callos de cordero.Aunquenos sirvieron de previa un plato de buen lomo embuchado. Pedimos para beber vino de Gandesa con gaseosa.
Los callos son de tamaño adecuado, bien cocidos, finos y con mucho sabor. El picante empieza suave y va subiendo. No es pesado y no te hace llorar. Conforme vamos comiendo nos damos cuenta que la gaseosa no la vamos a tocar, entre el buen vino y el picante, sería un despropósito. De repente las terminaciones nerviosas se van desensibilizando y entramos en trance. La capsaicina está haciendo estragos en los neurotransmisores.
La conversación es amena, todo el bar está pendiente del tío que se quiere suicidar a callos picantes.
Conseguimos acabar los callos pero sin rebañar el plato. No queremos tentar a la suerte.
Poco a poco el bar se va vaciando, ya no hay espectáculo. No quedan callos y nadie ha llamado al 112.
Le pregunto a Pedro para reservar y venir con unos amigos un sábado, voy a traer a Toxic, Toxtli de HD Barcelona Group y a los demás Callos Hunters, Amador seguro que lo aprecia y puntúa bien. A Toxic le dejaremos el momento de sacar la cartera que sabemos que le gusta.
Me pasa el contacto de WhatsApp para organizarlo bien ya que tiene sus parroquianos fijos.
Para rematar el almuerzo, un café y un chupito de orujo. Todo 7€.
A este bar no se le puede calificar en motos, hay que calificarlo en habaneros y solo puedo decir que es para entendidos.
Hay que ir y probar. El mejor día es el lunes, por afluencia, los sábados estará lleno pero a partir de las 9.30h se despeja un poco.
Lo recomendable es pedir unos callos para compartir y cada uno un plato de su preferencia. Así nadie muere y todos sufren un poco.
Sin problema para aparcar la motocicleta. Tiene varios aparcamientos de moto cerca y delante hay una plaza con sitio de sobras.
No esperes lujos ni comodidades, es un regreso al pasado en toda regla. Los domingos cierra por descanso.
Si no te gusta el picante, no pidas callos!!!
Es como el reto de los Surströmings, atrévete!!!
También repetimos pero esta vez fuimos con Pablo y estuvo de lujo. Al igual que los callos. Gracias Pablo!
Equipo Coogi Factory














Trackbacks/Pingbacks