LEVANTINA VALLEY´S RUN 2025 (LVR25)

12 al 14 septiembre 2025

La idea surge en febrero de 2025 ante la necesidad de realizar el evento anual CooguiFactory por la zona levantina ya que hasta la fecha, no se había realizado por esas tierras. Miorgon “El Doc”, se ofreció como anfitrión para organizar ya que por proximidad y oportunidad le era propicio.

Se congregaron para el evento 18 integrantes que acudían desde Madrid, Barcelona, Alicante y Valencia. Los más intrépidos, los catalanes, iniciaron la aventura un día antes. Se palpaba ansias de ruta y buen ambiente, como en otras ocasiones. Otros valientes jinetes se sumaban a los catalanes al encuentro el viernes 12 de septiembre. Los madrileños arrancaban motores esa misma tarde para llegar a la deseada velada.

DIA 1 (viernes 12 septiembre)

Se notaba los nervios en el ambiente. El Doc tenía todo organizado. Pendientes del clima a 10 días previos. Marcaba parcialmente nublado, llovizna incluso para el domingo. Pero era el día. El día en el que él, tendría la oportunidad de disfrutar un evento de esa magnitud. Miradas de reloj que cada vez eran más frecuentes. Todos teníamos la información de la localización en tiempo real, canales informativos de texto. Todo estaba en marcha. Hacia un sol espléndido. El factor climático parece ser que no iba a jugar mala pasada.

El primeo en acudir fue Arkhausto que a las 15:30h estaba en el Albergue Tots Vents. Tenía miedo de llegar tarde, o lo echaron de casa. Hay dudas sobre ese tema. Doc salió como una bala a su encuentro, pero se le cayó el mundo encima cuando vio la camiseta de este.

Aquí estamos esperando a las fieras

Todos de camino al Albergue Tots Vents en Ontinyent. Había muchas sorpresas por desvelar.

El resto de intrépidos flojos fueron llegando de forma escalonada a lo largo de la tarde. Trasto, Guti, Gordi, Leandro, Xavi, Manel, Toxtli, Marcos, Ciceron, Fidel, Sergio. Todos ellos aparcando sus burras, que lucían sus mejores galas junto a la miorgona, la burra del anfitrión.

El espacio donde dejamos las burras a cubierto
Las burras al resguardo de la resina

La fiesta había empezado. Leandro y Marcos sacaron sus habilidades culinarias de la genética argentina en aquella enorme barbacoa. Carne excepcional que Leandro nos preparó y chimichurri de la mano de Marcos. Todo aquello, más la una compañía inmejorable, ya teníamos los ingredientes necesarios.

El fuego, infaltable en un asado argentino
Las artes culinarias de Leandro y Marcos
Eso estaba hasta para chuparse la tablita

Podemos ver a Leandro preparando al Doc su primer trozo de carne. Listo para devorar y dar el visto bueno.

A la espera de los madrileños

A pesar del buen ambiente había preocupación ya que Trespa, BigMama y Ralu no habían acudido aún y no disponíamos ninguno una ubicación en tiempo real. La cobertura de red era nula en el Albergue a excepción del teléfono móvil de Trasto que estaba a tope y sirvió de repetidor Wi-Fi para la mayoría.

Finalmente los tres valientes madrileños llegaron, se les hizo de noche. Tuvieron que bajar hasta Albacete apropósito para poder regalar a Miorgon un par de navajas tan pronto llegaron. Pero allí estaba las mejores carnes argentinas con el mejor chimichurri de Marcos, bebidas selectas, embutidos locales tradicionales para mitigar el cansancio. Y joder, como estaban las mollejas. Otros trajeron vino, whisky, neveras, cafetera y cafés, coche…

Tras la suculenta y entre la tertulia se realizó un concurso de “camisetas horteras”. El anfitrión como jurado tuvo que tomar una difícil decisión ante tan horrendas vestimentas. El momento de aparición de cada concursante apareciendo por la puerta era motivo de risas para los famélicos allí presentes.

Concurso de camisas horteras. Imperdible

Conforme aparecían los concursantes parecía estar claro que Marcos con esas flores multicolores iba a ser el galardonado con esa cartera de piel con cadena, pero cuando apareció Guti con esa cosa puesta… Doc lo tuvo claro. Aunque realmente todas fueron dignas de premio y así fue con su obsequio correspondiente.

Hubo más obsequios de forma altruista, como unos llaveros de la Levantina Valley´s Run 2025 (LVR25) realizada personalmente por Toxtli con su impresora 3D. Manel trajo sus campanitas que con tanta ilusión solicitó la semana anterior. El Doc hizo entrega, gracias a una subvención de la DGT de unos posavasos de cuero con el logo de la LVR25 y un broche personalizado de su logo indicando que sería un símbolo de buenos augurios en ruta.

Guti se hizo con el primer premio. Una billetera motera con cadena muy chula

Algunas personas no pudieron acudir por motivos de fuerza mayor. Unos por propia salud, otros por problemas familiares, otros por quedarse sin moto…Todos, absolutamente todos estuvieron presentes. Capitán Cook, Cuervo, Libertario, Max, Pablomarmol, Raptor7…Y uno de nuestros organizadores. El alma Pater, nuestro Bugui y que con toda probabilidad estuvo más presente que nunca, enviando un video durante la cena, y que supuso la parte sensible y seria del momento. Bugui dio un mensaje. El lema de la ruta LVR25. “Rodamos con Mara”, empatizando con la familia del Doc. Y comentando… ¡Ya que Mara no puede ir de ruta como nosotros. Nosotros rodamos con Mara! En forma de “homenaje a la familia”. Los allí presentes escucharon el vídeo ante un silencio sepulcral y delante de un Miorgon junto a su hijo llenos de emoción y gratitud por este detalle que siempre estará presente en sus recuerdos.

Un detalle que sella emotivamente la LVR25

Tras una jornada llena de emoción, Doc y su hijo se fueron por miedo a las seguramente guerras biológicas nocturnas en el albergue, y para descansar ante la jornada de mañana que exigiría buen estado general.

DIA 2 (sábado 13 septiembre) RUTA LVR25.

Natalia, la mujer del anfitrión hizo unas cocas dulces para el desayuno. Una de almendra y otra de limón.

Se notaba los nervios a pesar de estar todo bien organizado. Miorgon, era el día… El día en el tener la oportunidad de disfrutar un evento de esa magnitud tras meses de preparación, liderando como Capitán de ruta el mejor de los grupos que podía imaginar. Se sabía las carreteras, cruces, gasolineras, poblaciones.

Hasta había probado la comida de ese día y en el lugar. Algunos cruces con cierta problemática estuvieron presente en algún mal sueño que otro. Los horarios de la ruta establecidos.

El orden de los integrantes durante la ruta que se dio la noche anterior. Todo estaba perfecto hasta que esa misma mañana su navegador Beeline no se vinculaba de ninguna forma a la aplicación del teléfono. Los nervios fueron visibles, pero la confianza de conocer la ruta le daba cierta tranquilidad. Y allá salió, capitaneando desde su zona de confort familiar. La Urbanización El Pilar en Ontinyent a las 8:30h de la mañana. Nos esperaba una ruta de unos 243 km con 7.773 metros de desnivel. Una ruta solo planificada para los moteros más rudos y resistentes. Lo que no esperábamos es que rompiera hasta las más resistentes Harleys. Miorgon puto.

Según los vecinos, se escuchó estruendo grave de fondo como si viniera una tormenta durante unos 5 minutos. Cierto, paramos en la salida de la Urbanización para esperar a Arkha y el coche auxiliar lleno de bebidas para mitigar la calor del día y dar soporte logístico en este sentido.

Tanto el capitán de ruta como los centinelas (Marcos, Guti, Toxtli y Trespa) junto al coche auxiliar (a la cola del grupo) con Tackle al volante estuvieron en todo momento en comunicación mediante intercomunicación por canal de voz en recurso Discord. Fue un verdadero apoyo y una herramienta de gran ayuda para saber en todo momento los pasos de los integrantes por rotondas y cruces.

Iniciamos dirección Castelló de Rugat por la CV-70 para girar a la derecha hacia Beniarrés. Un puerto de montaña de carretera estrecha ascendente,  pero con asfalto en buenas condiciones. Al coronar justo a la izquierda un paisaje precioso con la imagen de un embalse entre valles (Embalse de Beniarrés). Pasamos justo por la carretera de la presa para dirigirnos a Planes. Allí un stop en pendiente y con giro a izquierdas (dirección a Pego por la CV-700) y que quitó el sueño al Doc en más de una ocasión. En cambio, pasaron todos sin corte ni problema alguno.

Continuamos por la CV-700 hasta Pego por La Vall de la Gallinera, pasando por la travesía de algunas pequeñas poblaciones como Alpatró, La Carroja, Benissivà y Absubia. Finalmente llegamos a Pego donde realizamos la primera parada en el parking del Aldi, a la sombra y aprovechando con un buen refrigerio de las neveras del coche auxiliar. Hasta allí Doc iba sin navegador y con toda la ruta en su memoria, pero aprovechó la parada para volver a intentar vincular su navegador, sin éxito. De todos modos, al volver a reanudar la marcha desde la salida de Pego hasta La Sagra por la CV-715, el capitán de ruta decidió que Marcos asumiera esa parte y dar el honor a uno de los organizadores, por un instante en la ruta.

Marcos, arrancó su preciosa Low Rider gris, con aquel soporte de cámara 360º que más bien parecía un “estandarte” premonitorio del grupo de la LVR25. Hubo un cruce en el que nos quiso engañar, y realizó un giro a izquierdas a modo de “a que no lo esperabais…” Un poco más y se queda solo en ruta. Marcos puto.

Y allá marchamos por la CV-715, pasando en las travesías por Orba, Alcalalí, donde cogimos la CV-750 hacia Xaló. Allí, el paso del convoy de Harleys por esta última población causó mucha expectación e interés ya que además era mercadillo local. Algunos rudos moteros con chalecos de cuero encendieron sus altavoces, otros hacían rugir sus motores. La gente señalaba y hacían fotos. Fue un momento épico. Ver a Leandro con su cerda. Esa King azul reluciente. Con su música a todo volumen y levantando sus brazos tatuados al sol, a modo de animando al grupo y a la población fue una imagen que todos recordaremos. Gracias Leandro por esa actitud.

A la salida de Xaló el capitán de ruta volvió a asumir la cabeza del grupo en la CV-750 para coger la N-332 hacia Benisa, Calpe y Altea. A unos 5km antes de llegar a Altea pasamos justo por la izquierda delante de la Iglesia Ortodoxa. Fue maravilloso rutear por aquel paisaje entremezclado de mar y montaña al paso por ese monumento. En junio, esa iglesia fue visitada por El Doc y Trasto para ver la viabilidad de visitarla, pero pronto comprobaron que la visita se trató de un momento demasiado “delicado”. Sus rudezas y poderíos se vieron abajo, convirtiéndose en monjitas de la caridad. Nada, que aprovecharon la visita para poner unas velitas pidiendo sus respectivos deseos…

Iglesia ortodoxa preciosa

Llegamos a Altea. Pero justo antes Doc indicó a Trasto que dirigiera en grupo por la ciudad. Estábamos en territorio “Trasto”. En su zona de confort. Allí, repostamos la mayoría. Y entonces Trasto nos dirigió hacia un aparcamiento cercano a su domicilio, cercano al casco viejo. Lo que nadie sabía, a excepción de Miorgon es un puto stop con giro a derechas y en pendiente… Manel casi hizo, bueno no… Hizo cara de espanto al creer no ser capaz de salir de aquella prueba de gincana delante de todos, ya que sería el hazmereir. Pero superó el momento. Luego nos informó de un buen “frenazo” en los “gallumbos”.

Aparcamos todos los hierros juntos e hicimos un breve paseo por el casco antiguo. Algunos, hasta se hicieron un helado.

Aparcamos cerca del Chiringuito de Paquita

Otros algo despistados por la aventura se sentaron en pared recién pintada. Un sin parar de anécdotas, imposibles de describir todas. Esa foto desde el mirador de abajo en Altea lo dice todo.

Guti en Altea
La espala de Trespa caminando hacia el mirador de Altea
El Doc, Guti y Trasto caminando hacia el mirador
La foto memorable en el mirador de Altea

Después marchamos al restaurante El Chiringuito, donde estaba Paquita muy amablemente esperando. Un lugar previamente visitado para analizar espacios de aparcamiento, visibilidad, horarios y menú cerrado de 38 euros, con dos paellas increíbles, marisco y verduras. Allí nos esperaban Capitán Cook y el padre de Toxti para pasar con nosotros esa velada. Gracias por vuestra amabilidad.

Los deliciosos arroces del Chiringuito de Paquita
La mesa con 20 comensales pero de los buenos
El DOC se hizo cargo del pago de la comida de todo el grupo.

El peor momento fue a la hora de pagar la comida de los 20 comensales. Como buen capitán de ruta, Doc quiso invitar como muestra de gratitud hacia su tropa y fieles centinelas.

Dijo…”Açò ho pague jo…”

Pero, cuando vio que el total ascendía a 760 euros, decidió que fuera Trasto, el integrante local, quien asumiera el coste.

Trasto se negó, y Toxtli susurró al oído de Doc una opción más económica, pero arriesgada. Doc le dijo…No hay huevos… Allá que salieron todos corriendo del Chringuito. Trasto, en su silla de ruedas fue enganchado por Paquita.

Una foto memorable donde la felicidad queda perpetua

Al final todo salió bien y salimos del restaurante contentos del menú y el servicio. Arrancamos motores bajo la atenta mirada del resto de comensales del local. Ahí ocurrieron dos cosas que marcarían una antes y un después en la ruta de forma premonitoria.

Manel, decidió no repostar al llegar a Altea, en cambio al salir del restaurante tenía dudas de poder llegar hasta la siguiente parada en Muro de Alcoy a 75km. Por ello, el capitán de ruta, para evitar riesgos innecesarios decidió parada en una gasolinera en población de La Nucia, a 8 km de allí y que ya conocía por previos pasos con anterioridad.

Antes de arrancar motores le indicó a Trasto que dirigiera el grupo hasta la salida de Altea para coger la CV- 763 dirección La Nucia. Es cuando Trasto a modo de “Lázaro”, se levantó de su silla y subió en su hierro carburado que sonaba como los ángeles. De allí, salió Trasto en cabeza, y el resto, en el orden que les salió de los bajos, por lo que Doc indicó parar para reorganizar el orden de posiciones original. Pero Trasto desapareció por los lugares centrales de la conformación. ¿Dónde coño está Trasto ahora? Pesó Miorgon, pero asumió la cabeza de nuevo para liderar el grupo y dirigirlo hacia la gasolinera de La Nucia para que repostara la Electra llenas de unos y calaveras de Manel.

Llegamos y repostó. Y entonces…¡Pam!. El cable de embrague de Gordi se fue al carallo, como diría Marcos y Leandro. Suerte, casualidad…Pero ocurrió donde debía ocurrir, en una gasolinera bien parados y sin riesgos y a 5 min del único taller Custom en España que abre seguramente sábado de tarde y domingo, “Mel Custom”. Fue como una premonición el decidir repostar y que una semana anterior Capitán Cook informara por el canal de texto discord que si precisábamos un taller por proximidad, lo tuviéramos en cuenta. Pero no solo eso. Además, entre el grupo de integrantes estaba Tackle, Fidel y Trespa. Este último sin dudar fue a al taller Mel Custom y en 10 min estuvo de vuelta con un cable de embrague y que no se ajustó por rosca, teniendo que volver a por otro. Mientras, algunos se refrescaban con las bebidas del coche auxiliar, otros inmortalizaban el momento, Ralu se iban por teflón y Leandro ligaba con una extranjera para repostar.

Hasta con averías, las sonrisas no se borran de la nuestras caras

Lo cierto entre unas cosas y otras, tres trabajaban y 15 mirábamos. Y lo que parecía una avería de 30 minutos, se convirtió en una anécdota que retrasó la ruta 1h y 30min aproximadamente.

Había que tomar una decisión. Doc conocía los tiempos entre distancias y cruces. Se decidió acortar la ruta y tomar un tramo de autovía cuando se pudiera, con la finalidad de recuperar ese tiempo y llegar al albergue directamente para refrescarse en la piscina.

Arrancamos motores y se continúa la LVR25 hacia Confrides por la CV-70. Doc durante la ruta piensa en horarios, distancias y tiempos. El resto ajenos, ajenos a esa circunstancia, se dejaban llevar. Eran las 17:45h por Confrides y según sus cálculos durante la ruta, cogiendo la N-340 desde la salida de Benilloba a Cocentaina podíamos llegar a las 18:30h aproximadamente a Aielo de Malferit, visitar el museo de Nino Bravo y terminar la LVR25 en su tramo final para estar al 19:45 h o 20 h en el albergue para ese deseado chapuzón. Así decidió Doc y así se hizo. Llegábamos a Aielo de Malferit por la N-340 a las 18:35h con la moto de Leandro y sus altavoces a tope mientras sonaba “Un beso y una flor” del fantástico Nino Bravo.

En la puerta del Museo de NIno Bravo
Marcos apoyando al DOC
Aparcando detrás del Museo de Nino Bravo
Hombres rudos pero delante de todo el mundo para ver el documental
Manel, Oscar, Mariví y Pablo mirando los atriles de NIno
Oscar y Nino o NIno y Oscar
Marcos con el más grande

Pusieron un documental de unos 30 min. Mientras algunos pesaban en piscina, otros se sumergían en la vida del cantante valenciano.

Tras la salida del museo a las 19:30h, y un buen trago de agua fresca del coche auxiliar, hubo dudas existenciales de qué hacer. Si terminar la ruta LVR25 que apenas quedaban 20 km o ir a la piscina del albergue para enseñarse los bajos y limpiárselos unos a otros. Realmente había el mismo tiempo, unos 30min, por lo que se decidió terminar la LVR25 y disfrutar su tramo final. Y así fue. Cogimos la CV-651 por una zona montañosa, llena de curvas zigzagueantes, justo donde pasea la miorgona que se entusiasmaba en su trayecto, cruce a Ontinyent por la CV-665. Y allá entre los últimos rayos de sol, por la cima del Portixol rodaban el convoy de harleys de la LVR25. En la mente de todos estaba la finalización de la ruta en sí. Doc y el resto contentos por la jornada. Llegábamos a las 20h al albergue, Toxtli cogió las llaves de la piscina y…A la piscina. Salieron al final unos 240km aproximadamente en la jornada.

Guti en la piscina disfrutando como un enano
Pedazo de piscina teníamos en el albergue

Había carne y bebidas de sobra del día anterior para la cena. Miorgon trajo de casa más embutidos tradiciones de Ontinyent, Tackle compró pan y quesos…La cena estaba lista, y las risas y buena compañía, también.

Mientras Ciceron nos hacía los dientes largos con su Cross Bones y justo en el monento en que el Doc se embobaba con la preciosa Fat de Sergio.

La foto del Xavi lo resume todo. Verle la cara en cada bocanada de humo de esos habanos era fantástico. Guti, apoyado por el resto de los allí presentes agradecieron al Doc su trabajo y mostraron su gratitud ante un Miorgon alegre y satisfecho por el comportamiento del grupo. Amigos para siempre.

Xavi en su momento más puro

DIA 3 (domingo 14 septiembre) Día de vuelta.

Y llegó el último día. El día de vuelta. El día en el que concluía la LVR25 después de unos 8 meses de organización llenos de ilusión. A las 8:30h de la mañana dejábamos el albergue con una mezcla de sentimientos por un evento que no deseábamos que finalizase jamás.

La foto del tercer día. La despedida. Nuestras caras lo dicen todo

Para la foto nos ayudó Iñaqui o Patxi, no sabemos a día de hoy con seguridad de quien era aquel infiltrado con chaleco de cuero y camiseta negra con una “X”, pero que levantó un tronco enorme entre sus brazos sin más dilación y sirvió de trípode para la foto que vemos.

Guti comentó a Miorgon que les gustaría una foto de grupo en un lugar que fuese representativa para él y su familia. Doc ya sabía dónde. Justo en la entrada de la Urbanización El Pilar. Lugar por donde Mara pasa a diario con su silla de ruedas capitaneada por su padre o su madre para ir del centro a su casa. Debía ser allí, pensó Doc entre sentimientos a flor de piel. Capitaneaba por última vez a su tropa casi entre lágrimas hasta esos 2km que fueron lentos para hacer durar la emoción. Por su retrovisor está la imagen de una recta lleva detrás gente que confió con él a modo de respeto.

La foto en la Urbanización El Pilar
Los moteros siempre juntos

Allí mismo nuestro anfitrión dio un último discurso largo y distendido.

¡Desde este momento, se da por concluida la LVR25! Hasta el año próximo. ¿Falta Mucho?…

Miorgon dicta la desconcentración oficial de la LVR25

Miorgon quiso dirigir el grupo hasta las salida de la localidad para despedir con honores al grupo.

Arrancamos motores de aquel entrador de la urbanización a las 9h. En cabeza, nuestro capitán. Por su mente pasaban momentos mientras reducia la velocidad para que el grupo adelantara en su totalidad en el doble carril del “Pont del Salt del Bou” y dejarlos marchar.

Como luego comentaba Miorgon, que tenía la imagen de ver el grupo marchar en la recta mientras sus lágrimas humedecían sus gafas de aviador. Todo tiene un final.

Pero no. Se habia pensado en un detalle. Xerex no pudo acudir a la LVR25. El dia anterior había sido su cumpleaños. La LVR25 era algo mucho más profundo que una simple ruta organizada. Se decidió darle una sorpresa y que las harleys rugieran cercanos a su casa y darle los obsequios correspondientes.

Fuimos a ver a Xerex y le dejamos unos regalitos

Pero la LVR25 era una ruta. Un evento pensado para los moteros más rudos y preparados. Pero volvió a pasar. Dos averías más. Dos motos distintas. Por suerte avería sencilla que Tackle y Trespa solucionaron.

Definitivamente la LVR25 reventó los culos y hasta las Harleys.

Las averías fueron todas solventadas al momento
Cuando decimos todas las averías, son TODAS
Miorgon agradeciendo a todo el grupo y con una sonrisa que no tiene fin. Gracias

Desde CooguiFactory queremos agradecer la asistencia y actitud de todos los participantes. En especial al Doc por todo lo que ha hecho por la LVR25 y su familia (Natalia, Joan y Mara) por aceptar que le robemos tiempo.

 

Muchas Gracias a todos y todas!

 

Nos veremos en la próxima.

Camiseta Levantina Valleys 25

4 Comentarios

  1. Sergio

    Falta mucho para la LVR 26 ?????????

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  2. Toxtli

    fue un gran fin de semana y con ganas de repetir!!

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  3. Jordi Gonzalez Bello

    Impresionante crónica ….. hasta me he emocionado y todo yo que soy un tipo duro….

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    • Tackle

      falta mucho para la próxima?

      Responder

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