Carrer d’Alfons XII, 25,Badalona
📞933 84 03 46
En nuestra búsqueda constante de restaurantes y bares con buenos callos hemos aterrizado en Restaurante Ca l’Olives.
Nos dirigíamos hacia el Bar Vélez Rubio cuando un atasco nos hizo variar la ruta prevista y al pasar por la puerta decidimos parar a tomar un café. Eran las 7.30h de un lunes, como vimos que tenían callos, decidimos preguntar si podíamos almorzar. Aún no tenían la cocina a punto, se tenían que templar los hornos y nos preguntaron si no nos importaba esperar un poco.
A partir de las 8, empezó a llegar una legión de jubilados que ya nos hizo pensar que la espera iba a valer la pena
Si hay jubilados algo tiene que tener. Durante la espera el camarero no hacía más que preparar comida, cosa entendible cuando todas las mesas tienen ya su personal adjudicado. Restaurante de tenedor y cuchara de los buenos. Amabilidad extrema del personal.
Probamos los callos y el bacalao Emborratxat, con una salsa de sobrassada menorquina. Deliciosos, el bacalao en su punto de textura y con un toque especial.
Los callos melosos, bien cocidos, picantes pero sin pasarse y con un olor a cocina casera de los buenos. Cuando nos sirvieron los platos, el chef, Gini, nos pidió disculpas por la espera. Algo que no era necesario pues un lunes a las 7.30h tampoco son horas de ir a almorzar.
El local se quedó pequeño antes de las 9 pero seguía entrando personal. Luego lo entendimos.
Tiene un comedor en el piso de arriba y una terraza cubierta en la parte de atrás.
Ideal para cenas (solo los viernes) y comidas con amigos, además la oferta de almuerzo de tenedor con multitud de especialidades. Tendremos que volver.
Los callos están de máxima puntuación, el local muy acogedor, el servicio atento, simpático y el material del bueno hace que 3 motos sea poco. El jamón de pezuña negra y los bocadillos de jamón no paraban de salir hacia las mesas.
Nos quedamos con ganas de probar platos como este.
El aparcamiento en zona azul, parking moto a los alrededores y justo delante, el parking del Lidl, que siempre es un socorro pero sólo en días laborables. Para comidas y cenas, mejor reservar.
Nuestra valoración:









