Bodega José Massana
Carrer d’Horta, 1, Horta-Guinardó, 08031 Barcelona
📞930 23 82 08
Casa Leto
Carrer de Cartellà, 195, Horta-Guinardó, 08032 Barcelona
📞620 69 97 94
Cómo es casi invierno y hace un poco de rasca, nos fuimos de Tascas por Barcelona.
Nos dio para 2. La Bodega Massana y Casa Leto. Cuántas veces echamos de menos la Barcelona de los 80 y la seguimos teniendo a un paso de casa pero oculta a los ojos de los turistas.
Las dos están juntas, solo hay que cruzar la calle. Originalmente íbamos a la Bodega Massana pero en domingo abre a las 11.30h y cómo llegamos a las 10h no era plan de esperar. Así que nos fuimos a la Casa Leto.
La Casa Leto abre a las 10 los domingos. No son sitios turísticos, allí sólo encontrarás gente del barrio y algún perdido cómo nosotros.
No llevó Erik Thor de Foro Harley, que es del barrio.
Cada año quedamos para recoger el calendario Republicano y eso ya es tradición.
Nos pedimos unas tapas ya que en Casa Leto no tienen cocina.
Lo suyo son los pinchos y las salazones. Todo acompañado de buen vino de barril o si prefieres de botella con pedigrí.
Empanadilla de carne rustida de las buenas, recién hechas.
Con el tiempo se llena hasta las cejas pero el trato sigue siendo exquisito. Todo muy de barrio obrero de Barcelona.
Entre las decoraciones, tenían un Ecce Homo de Borja que nos trajo el recuerdo de cuando hicimos la Sad Hill Run 2020, en la que paramos a comer en Borja. Qué recuerdos nos trajo Cecilia , la autora de la restauración de la obra.
Al rato llega un grupo de moteros variado. Hay Indians, Hondas y algún scooter. Se ven un grupo de moteros y moteras unido sin sectarismo. Riders Motards.
No hay problema para aparcar.
Nos comimos unos pinchos y 4 copetazos de vino, 19€. Los pinchos están muy logrados y los precios no son de asustar, aunque no tiene comparación con el Bar Bitácora. Es más tasca del puerto de Barcelona de los 80.
La decoración del local sorprende, hasta tienen posters y discos firmados por Rumba Tres.
Al acabar el tapeo nos vamos a la siguiente tasca.
Cuando aparcamos las motos, lucía así y 2 horas después, no se puede entrar.
Está a reventar. Nos comentan que a las 11 ya había cola para entrar.
Tiene especialidades muy interesantes, nos hacemos sitio en la barra a empujones y logramos pedir algo.
Tiene tapas del día y parece que estamos en una tasca en 1975, todo pasa de prisa. El trato es el justo para no entorpecer el servicio.
Nos pedimos algo para degustación y unas cañas.
Nos quedamos con las ganas de probar los callos.
Pero no nos da la tripa para más. Los sábados abre a las 8.30 y volvemos con más tiempo y hambre.
También puedes irte con una bota de vino y el vino dentro.
La carta es extensa y destacan algunos productos, cómo los gintònic a 4€. Porrones a 4.50€. Almuerzo de tenedor desde 9.50 a 15€.
Aparte de la sala principal, tiene una terraza interior. José te mira con cara de no molestes coño.
En un momento dado se libera un poco el espacio, pero en unos minutos acude nuevo personal a llenar la tripa.
Los callos pintan bien pero nos quedamos con las ganas de catarlos. 9.50€ la ración.
El entrecot de 35€, habrá que probarlo también.
No dejan de despachar vino a granel. Habrá que comprar un poco otro día para llevar a casa.
Sin problema para aparcar. Son de los sitios de la Barcelona preolímpica que quedan dignos de que tal mismísimo Boss los visitara.
Si eres tiquismiquis y no te gusta que los pies se queden pegados en el suelo al andar, lo tuyo es ir al Starbucks, quedarás más satisfecho.
No hemos reservado ni creo que admitan reserva.
A la ruta de tascas se le puede añadir el Bar Vélez Rubio que tiene la misma potencia.
Sitios fuera de la ruta turística donde nadie te hablará en guiri.
Nuestra recomendación 2 motos por ser dos locales distintos. Pero a la Bodega Massana se le pueden dar 3 por la variedad de platos.




























